Este periodo de la historia contemporánea se caracteriza por una profunda convulsión política, social y humana. Las dos guerras mundiales del siglo XX no solo transformaron el mapa geopolítico del mundo, sino que también marcaron el inicio de una era de violencia masiva y nuevas formas de destrucción.
Paralelamente, surgieron regímenes totalitarios como el nazismo en Alemania, el fascismo en Italia y el estalinismo en la Unión Soviética, que impusieron sistemas de control absoluto sobre la sociedad mediante la propaganda, la represión y el culto al líder.
Estos regímenes no solo restringieron las libertades, sino que también fueron responsables de crímenes atroces, como el Holocausto, uno de los genocidios más conocidos de la historia, junto a otros casos como el genocidio armenio o el de Ruanda.
Este periodo nos recuerda la importancia de la memoria, los derechos humanos y la necesidad de resistir cualquier forma de intolerancia o autoritarismo.
Roma destruye totalmente Cartago al final de la Tercera Guerra Púnica.
Guerras religiosas entre cristianos y musulmanes por Tierra Santa.
Gengis Kan lidera la expansión más sangrienta de la historia.
Colonización europea causó genocidio y colapso de culturas indígenas.
El Imperio Otomano extermina a más de 1 millón de armenios.
El régimen nazi asesina sistemáticamente a millones de personas.
Conflicto sangriento que da paso a la dictadura franquista.
Conflicto global con más de 70 millones de muertos.
El Gran Salto Adelante y la Revolución Cultural causan millones de muertes.
El régimen de los Jemeres Rojos extermina a 2 millones de personas.
En solo 100 días fueron asesinadas más de 800,000 personas.
Conflictos étnicos y masacres durante la desintegración yugoslava.
Violencia sistemática en Sudán con cientos de miles de muertos.
Guerra civil devastadora con millones de refugiados.
Persecución étnica y desplazamiento de la minoría musulmana.
Invasión rusa con crímenes de guerra y destrucción masiva.
Una plataforma educativa, interactiva e inclusiva que promueve la memoria, la justicia y la acción en favor de los derechos humanos. Accesible desde cualquier lugar del mundo, en múltiples idiomas y dispositivos, el museo ofrece recursos para aprender, reflexionar y actuar.
Porque la dignidad no tiene fronteras.