Anunciamos la incorporación oficial de La Fundación Laboral San Prudencio como entidad colaboradora de esta campaña. Esta unión entrelaza nuestro ecosistema educativo digital con el motor de la Responsabilidad Social de Álava, multiplicando el alcance de un mensaje que une la sostenibilidad, la competitividad empresarial y los derechos fundamentales en un canto universal por la concordia.
Para entender el valor de esta alianza, es indispensable mirar la trayectoria de la Fundación, la entidad sin ánimo de lucro líder en el desarrollo de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en las empresas de Álava. En sus más de 50 años de trayectoria, ha sido el punto de encuentro idóneo entre empresas y trabajadores para la búsqueda del bien común, mejorando la calidad de vida personal y laboral de los trabajadores y sus familias.
Su historia corre en paralelo al vasto crecimiento demográfico e industrial de Vitoria-Gasteiz, que pasó de los 49.000 habitantes en 1950 a los actuales 250.000. En este contexto de desarrollo económico de la segunda mitad del siglo XX, la Fundación nació fruto de la humanización de una sociedad alavesa emergente que necesitaba dar respuesta a sus necesidades básicas. Su persistencia en el tiempo se debe a una admirable capacidad para anteponerse a las nuevas necesidades, adaptándose y reinventándose cada día, con pleno respeto a su identidad cultural y bajo un estilo basado en la autoexigencia.
Hoy en día, el impacto de la Fundación San Prudencio es un pilar fundamental en la provincia:
«La máxima de nuestra campaña resuena con fuerza en el corazón del tejido socio-laboral alavés: Nunca para bellum. Siempre para verbum (No para la guerra; siempre para la palabra, el diálogo y el entendimiento mutuo)».
El propósito de esta colaboración es Promover la Conciencia social integrando la ética del ámbito empresarial con la pedagogía interactiva del Museo. A través de las próximas Colaboraciones entre Músicos, creadores, empresas y la ciudadanía que impulsará la campaña, «Un Violín por un Fusil» se desplegará en Álava como una plataforma viva de concienciación sobre la importancia de construir entornos laborales y sociales basados en el respeto mutuo y los derechos humanos.
En el Museo Internacional de los Derechos Humanos creemos firmemente que la sostenibilidad y el progreso económico solo son reales si sitúan a las personas en el centro; por ello, esta alianza nos recuerda que el camino para construir una sociedad más justa es, sencillamente, Vive la Solidaridad Ayudando al Prójimo.
Al vincular la historia y el compromiso de la Fundación San Prudencio con el simbolismo de paz del violín personal de Federico Mayor Zaragoza (exdirector de la UNESCO), inspiramos al sector empresarial a ser un agente activo en causas globales, sembrando una cultura de paz duradera que beneficie a toda la comunidad.
Una plataforma educativa, interactiva e inclusiva que promueve la memoria, la justicia y la acción en favor de los derechos humanos. Accesible desde cualquier lugar del mundo, en múltiples idiomas y dispositivos, el museo ofrece recursos para aprender, reflexionar y actuar.
Porque la dignidad no tiene fronteras.